Cirugía vascular

Consulta de cirugía vascular (patologías que atendemos):

Enfermedad Venosa Crónica

La enfermedad venosa crónica es el conjunto de signos y síntomas derivados de una función insuficiente de nuestro sistema venoso donde se altera el retorno. Síntomas como la pesadez de piernas, la hinchazón, los calambres, cambios de pigmentación en nuestra piel o aparición de úlceras y la presencia de varices pueden significar la existencia de alteraciones a este nivel. Es fundamental realizar un diagnóstico clínico y ecográfico de esta patología para descartarlas.

El tratamiento de las varices, principal complicación estética, consiste en una combinación de escleroterapia (inyección de una sustancia que sella la vena) y láser ND-YAG para las telangiectasias (varices < de 1 mm) o en ocasiones cirugía para varices más grandes.

Enfermedad tromboembólica venosa

Con esta denominación nos referimos a la trombosis venosa profunda y la embolia pulmonar, patologías que de no ser diagnosticadas pueden suponer complicaciones importantes. La trombosis venosa consiste en la formación de un trombo a nivel de una vena, superficial o profunda, secundario a múltiples factores como la cirugía y periodos prolongados de reposo, el cáncer, la terapia hormonal sustitutiva, enfermedades hematológicas… Cuando este trombo migra al sistema venoso pulmonar lo denominamos embolia pulmonar.

Los antiinflamatorios y la heparina a dosis bajas en los casos de trombosis superficial así como la anticoagulación y la terapia de compresión en trombosis profundas suponen la combinación de tratamientos más efectiva.

Linfedema

El linfedema consiste en la disfunción del sistema linfático, encargado del transporte para su posterior eliminación de un porcentaje del líquido extracelular que producimos (exceso de líquido y proteinas), en coordinación con el sistema venoso. Este malfuncionamiento se traduce en edema o hinchazón de las extremidades. Existen multiples causas que han de ser diagnosticadas y tratadas. La modificación de los hábitos de vida y la alimentación asociados a los drenajes linfáticos son terapias que van a mejorar la calidad de vida de nuestros pacientes.

Enfermedad arterial periférica

La enfermedad arterial periférica es una patología caracterizada por la obstrucción progresiva de las arterias. Su principal causa es la formación de placas de ateroma en su interior (placas de colesterol calcificadas). Los principales factores de riesgo son la hipertensión arterial, la diabetes, los niveles de colesterol elevados y el tabaco. Puede ocurrir en cualquier arteria, siendo más frecuente en las piernas. Los síntomas son el dolor de piernas al caminar, frialdad de las extremidades e incluso aparición de úlceras. El tratamiento incluye la detección y control de todos los factores de riesgo mencionados previamente, siendo en ocasiones necesario recurrir a la cirugía para restablecer el flujo sanguíneo en caso de obstrucciones muy severas o completas.

Enfermedad Cerebrovascular

El ictus y los accidentes isquémicos transitorios se producen como consecuencia de la obstrucción de la circulación cerebral a múltiples niveles. Una de las causas más frecuentes en la enfermedad a nivel de las arterias carótidas, en concreto a nivel de la bifurcación donde las placas de ateroma producidas a ese nivel pueden desprenderse y causar obstrucciones del circuito cerebral y con ello déficits transitorios o permanentes. El diagnóstico precoz asi como el control de los factores de riesgo asociados pueden evitar en un porcentaje alto de pacientes la aparición de estos eventos. En aquellas situaciones donde el nivel de obstrucción es muy severo o el paciente ha presentado síntomas, la alternativa es la cirugía.

Pie Diabético

Una de las manifestaciones más importantes de la diabetes de larga evolución es la aparición de úlceras, afectación de las articulaciones o incluso infecciones con distintos grados de gravedad a nivel del pie. Estas complicaciones se deben a la afectación de los nervios y los vasos sanguíneos a distintos niveles debido a los altos niveles de glucosa. El diagnostico precoz y seguimiento es fundamental para evitar complicaciones potencialmente graves. El tratamiento, además de controlar los factores de riesgo, puede incluir el uso de antibioticos, la rehabilitación y fisioterapia en casos de artropatía severa y en los casos más graves la cirugía.

Enfermedad aneurismática

La enfermedad aneurismática consiste en la dilatación de las arterias y en ocasiones las venas en distintos niveles, por causa multifactorial. El aneurisma arterial que con más frecuencia diagnosticamos y tratamos es el aneurisma de aorta, si bien es cierto que puede asociar aneurismas en otras localizaciones como las arterias femorales y poplíteas. Los aneurismas venosos pueden ser aislados o formar parte de procesos malformativos más complejos. El diagnóstico precoz es fundamental para evitar las dos complicaciones más frecuentes: ruptura en los arteriales y enfermedad tromboembolica venosa en el venosos. Una vez detectados y en función del tamaño y evolución, valoramos el tratamiento quirúrgico.

Anomalías Vasculares

Las anomalías vasculares son alteraciones arteriales, venosas y linfáticas, congénitas o adquiridas, que pueden aparecer en múltiples niveles de nuestro organismo y asociar complicaciones específicas en función de las características de la misma y la localización. Son patologías que además de alterar la calidad de vida de quienes las padecen pueden suponer un problema social y laboral importante. Actualmente se están desarrollando muchas alternativas terapéuticas gracias a la importancia que ha adquirido el diagnóstico genético.

¿Tienes dudas sobre cuál es el tratamiento adecuado para ti? Estaremos encantados de resolverte cualquier duda y darte una solución adecuada para tu caso.

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