Péptidos en cosmética: ¿qué son y qué dice la ciencia?

Los péptidos se han convertido en uno de los ingredientes más populares de la cosmética antiedad. Cada vez encontramos más sérums y cremas que prometen mejorar las arrugas, estimular el colágeno o aumentar la firmeza de la piel gracias a ellos.

Pero ¿qué son exactamente los péptidos? ¿Realmente pueden estimular el colágeno? ¿Todos funcionan igual? Y, sobre todo, ¿qué evidencia científica existe detrás de los péptidos utilizados en cosmética?

La primera idea importante es que no existe un único tipo de péptido. Actualmente se utilizan numerosas moléculas diferentes en cosmética, con mecanismos y objetivos distintos. Algunos presentan una evidencia clínica interesante, mientras que para otros los datos proceden fundamentalmente de estudios de laboratorio.


¿Qué son los péptidos?

Los péptidos son pequeñas cadenas formadas por aminoácidos, los mismos componentes que constituyen las proteínas.

Muchas proteínas fundamentales de nuestra piel, como el colágeno y la elastina, están formadas por largas cadenas de aminoácidos. Los péptidos, al ser fragmentos mucho más pequeños, pueden además participar en diferentes procesos biológicos y actuar como moléculas de señalización.

En cosmética se utilizan péptidos naturales o sintéticos diseñados para imitar algunas de estas señales biológicas. Dependiendo de su estructura, pueden estimular determinadas funciones celulares, transportar minerales o interferir en algunos mecanismos relacionados con la contracción muscular.

Por eso, hablar simplemente de «cosméticos con péptidos» resulta demasiado general: no todos los péptidos son iguales ni tienen la misma función o evidencia científica.


¿Qué tipos de péptidos se utilizan en cosmética?

Actualmente existen numerosos péptidos incorporados a productos cosméticos comercializados en Europa. Podemos clasificarlos principalmente según su mecanismo de acción.

Péptidos señal: Matrixyl y otros péptidos antiedad

Los péptidos señal constituyen probablemente el grupo de mayor relevancia dentro de la cosmética antiedad.

Su objetivo es actuar como pequeñas señales capaces de estimular determinadas respuestas celulares. Uno de sus principales objetivos son los fibroblastos, células encargadas de producir componentes fundamentales de la matriz extracelular como el colágeno.

De todos ellos, Palmitoyl Pentapeptide-4 es uno de los que cuenta con mayor trayectoria y evidencia clínica, aunque el número de estudios independientes sigue siendo considerablemente menor que el disponible para otros activos clásicos como los retinoides.

Péptidos de cobre: GHK-Cu

Los péptidos transportadores facilitan la disponibilidad de determinados elementos necesarios para diferentes procesos celulares.

El más conocido es el Copper Tripeptide-1 o GHK-Cu, un pequeño tripéptido unido a cobre que se ha convertido en uno de los ingredientes más populares de la cosmética antiedad actual.

Experimentalmente, GHK-Cu presenta propiedades relacionadas con la reparación tisular, regulación de la inflamación y remodelación de la matriz extracelular. En estudios preclínicos se han observado efectos sobre fibroblastos, síntesis de colágeno y otros componentes de la matriz.

Sin embargo, existe una diferencia importante entre su popularidad y la evidencia disponible.

Aunque su mecanismo de acción es muy interesante y existe abundante investigación experimental, los estudios clínicos de calidad realizados en humanos siguen siendo escasos. Por tanto, podemos considerarlo un ingrediente prometedor, pero todavía necesitamos mejores estudios para establecer la magnitud real de su efecto antiedad.

Péptidos neuromoduladores: Argireline y otros

Otro grupo muy popular son los denominados péptidos neuromoduladores, desarrollados para interferir parcialmente en mecanismos relacionados con la contracción muscular y mejorar las líneas de expresión.

El más conocido es Acetyl Hexapeptide-8 (Argireline®)

Estos ingredientes aparecen especialmente en productos destinados al contorno de ojos, frente y otras zonas donde predominan las arrugas de expresión.

Con frecuencia se presentan comercialmente como cosméticos con un supuesto efecto «similar al bótox» aunque es importante saber que su penetración, mecanismo, potencia y efecto clínico no son comparables a los de la toxina botulínica inyectada.

Otros péptidos biomiméticos

Existen además otros péptidos dirigidos a mecanismos específicos del envejecimiento cutáneo.

Un ejemplo es Tripeptide-10 Citrulline, desarrollado para imitar determinadas funciones de la decorina, una proteína implicada en la organización de las fibras de colágeno.

También existen péptidos incorporados a cosméticos destinados a mejorar la pigmentación, como Nonapeptide-1, y péptidos utilizados en productos capilares, como Biotinoyl Tripeptide-1 o Acetyl Tetrapeptide-3.

En estos casos, la evidencia clínica es todavía más heterogénea y su presencia en una formulación cosmética no implica necesariamente que exista eficacia clínica demostrada.


¿Cuáles son los péptidos más interesantes en cosmética?

los péptidos más interesantes en cosmética

Aunque existen decenas de péptidos disponibles, desde un punto de vista dermatológico podemos destacar tres grandes grupos por su relevancia actual:

1. Péptidos señal, especialmente la familia Matrixyl: probablemente los más interesantes si buscamos estimular mecanismos relacionados con el colágeno y la matriz extracelular.

2. GHK-Cu o péptidos de cobre: presentan una excelente base biológica y abundante investigación preclínica, aunque todavía disponemos de pocos ensayos clínicos de calidad.

3. Argireline y péptidos neuromoduladores: interesantes especialmente para las líneas de expresión, aunque sus efectos son modestos y no deben compararse con los obtenidos mediante toxina botulínica.

Por tanto, cuando elegimos un cosmético con péptidos es mucho más importante conocer qué péptido contiene que simplemente comprobar que aparece la palabra «peptides» en el envase.


¿Los péptidos realmente estimulan el colágeno?

Esta es probablemente una de las afirmaciones que encontramos con mayor frecuencia en cosmética.

La respuesta es: algunos péptidos han demostrado capacidad para estimular procesos relacionados con la síntesis y remodelado del colágeno, pero el nivel de evidencia varía mucho según la molécula estudiada.

Una parte importante de los datos procede de estudios in vitro, realizados sobre fibroblastos o modelos de piel. Estos experimentos son muy útiles para comprender el mecanismo de acción de un ingrediente, pero no demuestran necesariamente que una crema aplicada sobre nuestra piel vaya a producir el mismo efecto.

Para conseguirlo existe además otro obstáculo: el péptido debe atravesar adecuadamente la barrera cutánea y alcanzar su lugar de acción en una concentración suficiente.

Precisamente, la penetración cutánea constituye uno de los principales retos de los péptidos cosméticos. Por este motivo algunos se modifican químicamente —por ejemplo, mediante la incorporación de cadenas lipídicas— y se desarrollan diferentes vehículos destinados a mejorar su estabilidad y penetración.


La formulación también importa

Encontrar un péptido interesante en el listado de ingredientes no garantiza por sí solo que el cosmético vaya a funcionar.

El resultado dependerá de numerosos factores: tipo y concentración del péptido, estabilidad de la molécula, vehículo utilizado, capacidad de penetración cutánea y combinación con el resto de ingredientes de la fórmula.

Esto es especialmente relevante en los péptidos porque muchas de estas moléculas presentan dificultades para atravesar la barrera cutánea.

Por tanto, dos cosméticos que contienen aparentemente el mismo péptido pueden no presentar necesariamente la misma eficacia.


¿Son mejores los péptidos que el retinol?

No deberíamos considerarlos sustitutos.

Los retinoides cuentan con décadas de investigación y una evidencia clínica mucho más sólida para el tratamiento del fotoenvejecimiento, incluyendo mejoría de líneas finas, textura, pigmentación y remodelado dérmico.

Los péptidos pueden constituir un complemento interesante dentro de una rutina antiedad, especialmente por su generalmente buena tolerabilidad.

También pueden ser una alternativa a considerar en personas que no toleran adecuadamente determinados activos irritantes, aunque esto no significa que proporcionen resultados equivalentes a los retinoides.


¿Cómo introducir los péptidos en una rutina facial?

Cómo introducir los péptidos en una rutina facial

En general, los cosméticos con péptidos presentan una buena tolerancia y pueden utilizarse tanto por la mañana como por la noche, dependiendo de la formulación.

Pueden incorporarse en forma de sérum o crema y combinarse con otros ingredientes habituales de una rutina cosmética.

Sin embargo, antes de añadir numerosos activos es importante recordar que una rutina antiedad eficaz no necesita ser complicada.

La fotoprotección diaria continúa siendo una de las intervenciones fundamentales para prevenir el fotoenvejecimiento. A partir de esta base podemos seleccionar otros principios activos según las características de cada piel: retinoides, antioxidantes, despigmentantes, hidratantes o péptidos, entre otros.

La clave: elegir los activos según tu piel

No existe una rutina cosmética universal. La elección de los principios activos debería adaptarse al tipo de piel, edad, presencia de manchas, acné, rosácea, sensibilidad y grado de fotoenvejecimiento.

En IMDA recomendamos realizar una valoración dermatológica cuando se busca diseñar una rutina de cuidado facial personalizada, especialmente cuando se combinan cosméticos con tratamientos dermatológicos o procedimientos médico-estéticos.