Y hablando de pelo, tricotilomanía

Tricotilomanía: cuando arrancarse el pelo es una forma de ansiedad

El cabello es mucho más que una parte estética: refleja salud, bienestar y, en ocasiones, también emociones.
La tricotilomanía es un trastorno que muestra claramente esa conexión entre el cuerpo y la mente.
Se trata de la necesidad incontrolable de arrancarse el pelo, una conducta que genera alivio momentáneo, pero a la larga produce malestar, vergüenza y pérdida de cabello visible.


¿Qué es la tricotilomanía?

La tricotilomanía es un trastorno del control de impulsos que se manifiesta por el deseo repetido de tirar del cabello de la cabeza, cejas, pestañas u otras zonas corporales.
A diferencia de un simple “tic” o “costumbre nerviosa”, la persona siente tensión o ansiedad antes de hacerlo y un alivio temporal después.

Esta conducta puede repetirse muchas veces al día, provocando zonas de alopecia y afectando la autoestima.

Qué es la tricotilomanía

¿Por qué ocurre?

Las causas no están completamente definidas, pero la tricotilomanía suele estar relacionada con estrés, ansiedad o situaciones emocionales difíciles.
En algunos casos también se asocia a trastornos obsesivo-compulsivos o del espectro ansioso.

A menudo aparece en la infancia o adolescencia, y puede empeorar en épocas de tensión escolar, cambios familiares o falta de sueño.

Lo más importante es comprender que no es una falta de fuerza de voluntad: es una condición médica y psicológica que requiere empatía y tratamiento.


Cómo reconocer la tricotilomanía

Cómo reconocerla

Algunos signos que pueden hacer sospechar tricotilomanía son:

  • Zonas del cuero cabelludo, cejas o pestañas con pérdida irregular de cabello.
  • Presencia de pelos de distintas longitudes, porque se arrancan en momentos diferentes.
  • Predominio en el lado de la mano dominante.
  • Negación o vergüenza por parte del niño o adolescente al hablar del tema.

A menudo los padres notan mechones faltantes o pestañas ausentes sin entender la causa. El diagnóstico se realiza fácilmente con una evaluación dermatológica y, si es necesario, apoyo psicológico.


Tratamiento y apoyo psicológico

La tricotilomanía tiene tratamiento.
La terapia cognitivo-conductual (TCC) es la más eficaz: ayuda a identificar los desencadenantes del impulso y a sustituir la conducta por estrategias más saludables.

En algunos casos puede complementarse con medicación ansiolítica o antidepresiva bajo control médico.
El dermatólogo y el psicólogo trabajan juntos para tratar tanto la parte dermatológica como la emocional.

Es esencial abordar el problema con empatía y sin culpabilizar, especialmente en niños.
El apoyo familiar es clave para la recuperación.


La importancia de consultar al dermatólogo

Cuando hay zonas de pérdida de cabello o sospecha de tricotilomanía, es fundamental acudir a un dermatólogo infantil o dermatólogo especializado en cabello.
Además de confirmar el diagnóstico, el especialista podrá descartar otras causas de alopecia (como infecciones, alopecia areata o efluvio telógeno).

El dermatólogo puede orientar a la familia sobre el siguiente paso terapéutico, y derivar al psicólogo o psiquiatra si es necesario.

La importancia de consultar al dermatólogo

La tricotilomanía es una manifestación visible del malestar emocional.
Reconocerla a tiempo y buscar ayuda profesional permite que el cabello vuelva a crecer y que la persona recupere su bienestar emocional.
Hablar de ella sin tabúes es el primer paso hacia la curación.

Si tienes dudas, pide cita en IMDA, en nuestra Unidad de tricología te ayudaremos a darle solución

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